Amigos de la Tierra España está presente en Durban

Alejandro González, el representante español en la Cumbre de cambio climático de la ONU en Durban de "Amigos de la Tierra", nos desgrana los objetivos, las pretensiones y las consecuencias que la política medioambiental nacional y mundial tendrá en los escasos recursos que le quedan al planeta.

¿Qué expectativas tiene su organización cara a la cumbre del clima que se está celebrando en Durban?

Que se alcance un nuevo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto que incluya a todos los países industrializados, y se comprometan legalmente, más allá de una declaración vacía, a limitar sus emisiones de gases de efecto invernadero, de acuerdo a lo que pide la ciencia, y a fijar fondos suficientes para los países empobrecidos, para que puedan luchar y adaptarse al cambio climático.

¿Qué propuestas hará Amigos de la Tierra a los países que participan en la Cumbre?

A la Unión Europea que lidere el proceso para conseguir un segundo compromiso en el Protocolo de Kyoto. A Canadá, Japón, Rusia, Estados Unidos, y Australia, que se comprometan y adhieran al Protocolo, y sean constructivos de una vez en las negociaciones, en lugar de continuar bloqueando una segunda fase del Protocolo

Con respecto a Cumbres anteriores, ¿cree que ha habido algún avance en la lucha efectiva contra el cambio climático?

Para nada. Se ha incumplido la hoja de ruta establecida en Bali en 2007 para conseguir alargar Kioto y después sustituirlo por un nuevo acuerdo. La cumbre de Copenhague fue un fracaso vergonzoso y un ataque descarado al concepto de proceso multilateral, que ha quedado en entredicho. En Durban este año podemos asistir a un nuevo y estrepitoso revés en las negociaciones que ponen en peligro al planeta. A pesar de ser conscientes de la urgencia del problema, las personas de las delegaciones se empeñan en no conseguir un acuerdo.

Además, están promoviendo mecanismos como los mercados de carbono o el uso de agrocombustibles, como herramientas para enfrentarnos al cambio climático. Sin embargo se tratan de falsas soluciones que en vez de reducir las emisiones de CO2, trasladan el problema a otros países, comprando sus derechos de emisión. Con los agrocombustibles, se está consiguiendo deforestar gran parte de las selvas que nos quedan, como ya sucede en el Amazonas o en Malasia, para plantar monocultivos y alimentar a los vehículos de los países industrializados.

¿En qué medida está afectando la crisis económica mundial a las políticas de medio ambiente?

Impera la percepción de que la crisis ambiental debe ser relegada a un segundo plano y recuperar el crecimiento económico del mundo rico a cualquier precio y con las viejas fórmulas. Se está obviando la oportunidad que supone una economía sostenible, socialmente más justa y democrática. La sostenibilidad no es ningún obstáculo, sino que la preservación del medio ambiente es la salvaguarda y el sustento de nuestra economía. Si tenemos dinero para salvar a los culpables de la quiebra financiera, tenemos dinero para evitar la crisis climática que tendrá unas consecuencias económicas peores.

¿Qué opina sobre el hecho de que se haya elegido Qatar como sede de la cumbre de 2012?

Personalmente, creo que no es el lugar acertado. El país de acogida tiene un papel de peso, y en este caso los intereses de los países de Oriente Medio están demasiado centrados en hacer dinero con su petróleo, en detrimento de los costes medioambientales que ocasiona o los costes sociales para otros países. Además, se trata de un estado donde los precios son inasumibles para los movimientos sociales que se dan cita en la cumbre para exigir justicia climática. Estos movimientos son la voz más legítima para defender La Tierra.

¿Cree que la ciudadanía conoce realmente lo que es el protocolo de Kioto? y, en este sentido ¿como puede un ciudadano ayudar a la reducción de emisiones?

La mayoría de los ciudadanos y ciudadanas conoce el cambio climático y entiende que el Protocolo de Kioto está relacionado con un acuerdo internacional que nos obliga como estado a reducir nuestras emisiones. En Amigos de la Tierra creemos que la ciudadanía desempeña un papel fundamental. Existen dos acciones complementarias que pueden ser la clave para avanzar hacia una sociedad respetuosa con el medio ambiente, justa y solidaria: la primera es movilizándose para exigir a sus políticos que actúen (esto ha conseguido implantar leyes de cambio climático en varios países europeos, tal y como pide una de nuestras campañas más importantes S.O.S. Clima), y la segunda es el uso responsable de la energía: ahorrar energía en casa, rechazar el uso del coche privado y usar el transporte público o la bicicleta, o cambiar la dieta para basarla en el consumo de productos locales y poca carne. Estos son solo algunos ejemplos, pequeños gestos que con la responsabilidad de todas las personas, pueden convertirse en la herramienta más potente.

¿Como afectaría la inclusión de países emergentes en el 'nuevo' protocolo de Kioto?

Pues sería positivo, porque comprometería a esos países a no aumentar las emisiones más allá de lo necesario y emprender así el crecimiento limpio, mientras los industrializados, por supuesto, las disminuyen ya. No obstante, el peso de la responsabilidad debe cargar significativamente sobre los países ricos e históricamente responsables del cambio climático.

¿Que margen de culpa tienen los países compradores de capacidad de emisión de CO2 en el cambio climático?

Amigos de la Tierra está en contra del comercio de emisiones y los mecanismos de compensación, porque el propio principio está equivocado: permite pagar por seguir contaminando y no cambiar la propia situación de generación de emisiones por el consumo de energía fósil. Los que compran emisiones de CO2 están hipotecando el planeta porque no cumplen con su opbligación moral de reducir sus propias emisiones. Con el escaso espacio atmosférico que nos queda, no hay margen para emitir en casa y evitar que otros lo hagan (comprometiendo su salida de la pobreza). Además, estos mecanismos de comercio y compensación no solo no han fracasado porque en la práctica no han reducido las emisiones, sino que muchos de los proyectos de reducción de emisiones han supuesto agresiones ambientales y contra comunidades locales, con los que grandes corporaciones se han lucrado.

¿Qué peligros a corto plazo amenazan al planeta tierra si no se toman medidas drásticas contra el cambio climático?

No solo para el planeta pero para las personas también. Aumento de la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos, como las sequías, las inundaciones, huracanes, etc., empeoramiento de los procesos de desertificación, menor rendimiento de los cultivos, que será catastrófico para las zonas de riesgo alimentario, extensión de enfermedades como la malaria, y esto solo por nombrar algunas de las más graves. Otra de las peores amenazas es la pérdida de la biodiversidad, porque afectará al área de distribución geográfica climáticamente idónea donde las especies pueden vivir. El deshielo de las zonas heladas del planeta y el conseguiente aumento del nivel del mar pone en peligro las áreas costeras. De hecho, ya han aparecido los primeros refugiados climáticos en el Pacífico Sur, donde la subida del nivel del mar está ya inundando las pequeñas islas, como Kiribati. Esto no se va a producir solo en esas zonas sino que también va a suponer un aumento de las migraciones de millones de personas, como por ejemplo desde África hacia Europa.

Por último, háganos una valoración de la gestión del Gobierno de Zapatero en esta materia y las expectativas que las organizaciones ecologistas tienen puestas en el futuro gobierno del PP partiendo del programa electoral con el que se presentaron a las últimas elecciones generales.

El balance medioambiental es negativo en general. En cuanto a cambio climático, podemos decir que ha sido un gobierno bastante indolente que no ha emprendido una acción realmente efectiva, con la salvedad de haber apoyado un objetivo de reducción en Europa más ambicioso de un 30%, pero aún insuficiente. En materia de energía la política del gobierno ha sido nefasta: ha frenado de manera ilógica el desarrollo de las energías renovables, ha permitido la permanencia de la mafia de la explotación del carbón y ha seguido impulsando la energía nuclear.

El PP no ha sido claro comunicando su propuesta medioambiental. Desde luego vemos con precaución las reticencias a apoyar un objetivo de reducción ambicioso para Europa, escudándose en la crisis financiera, aún cuando a Europa no le supone esfuerzo y es una oportunidad económica. El PP debería hacer suyo el mandato que la comisión mixta del congreso y el senado para estudios sobre el cambio climático hizo antes de las elecciones, que exhortaba al nuevo gobierno a tomar una serie de medidas contra el cambio climático, la más destacada de ellas la adopción de una ley de cambio climático basada en presupuestos de carbono.

Entrevista aparecida el 4 de diciembre en http://www.nuevatribuna.es/articulo/medio-ambiente/2011-12-04/la-sostenibilidad-de-nuestro-medio-ambiente-como-base-de-la-recuperacion-economica/2011120413574200362.html

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